| |
Descripción del juego
El juego está enteramente construido en torno al concepto de destino, entendido este desde el punto de vista de la mitología griega. En dicha mitología el destino de cada persona está controlado por las tres Moiras (unas divinidades que en la mitología romana reciben el nombre de «Parcas»). A cada persona corresponde pues un hilo del destino que una de las Moiras hila con su rueca, la segunda mide con su vara y la tercera corta con sus tijeras (lo que produce la muerte de la persona). Micó concibió que en Oráculo los personajes de los jugadores estuviesen sometidos a esta clase de creencias religiosas de la Antigua Grecia, por lo que su juego impuso unas limitaciones y características inhabituales en otros juegos de rol.
El sistema de juego de Oráculo determina las características de los personajes aleatoriamente mediante tiradas de dados de tres, seis y diez caras (un dado de tres es un dado de seis cuyo resultado se divide entre dos, redondeando los decimales hacia arriba). En lo referente a la resolución de acciones la Moira debe decidir si las acciones de los personajes son simples o complejas. Las acciones simples se resuelven lanzando una moneda al aire y echando la suerte «a cara o cruz», de forma parecida a como lo hacía el juego Príncipe Valiente, que también usa monedas. Para resolver las acciones complejas se recurre a la característica o habilidad que requiera la acción emprendida y se lanza un dado de tres en caso de tratarse de una característica o uno de seis en caso de tratarse de una habilidad. El resultado se suma entonces a la característica o habilidad con el fin de igualar o superar un número de dificultad impuesto por la Moira, en cuyo caso se considera que la acción es exitosa.
|
|